La expansión de los autos eléctricos en México abre un desafío que va más allá de aumentar las ventas y los puntos de recarga: garantizar que la electricidad utilizada para moverlos sea suficiente, confiable y tenga un menor impacto ambiental.
La infraestructura de recarga creció 17.5% durante el último año y alcanzó más de 60 mil conexiones al cierre del primer semestre de 2026. Sin embargo, la mayoría de los vehículos se carga en viviendas y, con frecuencia, durante la noche, cuando la demanda eléctrica puede concentrarse en determinadas zonas y horarios.
La carga residencial concentra la demanda
Ocho de cada 10 conexiones privadas se encuentran en hogares. Esta tendencia responde a que los conductores pueden conectar sus vehículos mientras permanecen estacionados, aunque también implica una presión adicional para las redes locales de distribución.
Un automóvil eléctrico puede requerir una potencia comparable a la de varias viviendas pequeñas durante el proceso de carga. Si varios vehículos se conectan al mismo tiempo en una colonia, la capacidad disponible de los transformadores y de la red puede reducirse de manera significativa, dependiendo de las características de cada instalación.
El reto se vuelve mayor durante las horas de mayor consumo. En julio de 2026, el Sistema Eléctrico Nacional registró su demanda más alta, a las 20:22 horas. En ese momento la generación solar ya no está disponible y el sistema necesita recurrir a fuentes capaces de producir electricidad de forma continua.
El gas natural mantiene un papel central
Entre enero y julio de 2026, las centrales de ciclo combinado que utilizan gas natural aportaron 60.3% de la electricidad nacional. Este combustible puede operar independientemente de la hora del día o de las condiciones meteorológicas, por lo que funciona como respaldo cuando la generación solar y eólica no cubre la demanda.
El gas natural genera menos emisiones de dióxido de carbono y contaminantes que el combustóleo y el carbón, aunque continúa siendo un combustible fósil. Por ello, su participación representa una solución de transición mientras aumenta la generación renovable y se desarrollan sistemas de almacenamiento y redes con mayor capacidad.
Más vehículos y una red en expansión
Durante el primer semestre de 2026 se comercializaron 53 mil 430 vehículos eléctricos, híbridos conectables y eléctricos de rango extendido en México, un incremento de 22% frente al mismo periodo del año anterior. La red pública alcanzó 4 mil 653 posiciones de carga, mientras que las conexiones privadas sumaron más de 56 mil.
El Plan de Fortalecimiento y Expansión del Sistema Eléctrico Nacional 2025-2030 contempla nuevos proyectos de ciclo combinado para atender el crecimiento de la demanda y reforzar la confiabilidad del sistema. No obstante, el beneficio ambiental de la electromovilidad dependerá tanto del número de vehículos que circulen como de la combinación de fuentes utilizada para cargarlos.

