Las autoridades hondureñas detuvieron el viernes 6 de noviembre a Óscar Samuel Mejía Fúnez en La Ceiba, departamento de Atlántida, tras una solicitud de extradición de Estados Unidos. El Distrito Este de Texas lo reclama por dos cargos relacionados con drogas y las autoridades lo señalan de presuntos vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
La acusación estadounidense se refiere a presunta conspiración para fabricar y distribuir estupefacientes, así como a la presunta fabricación y distribución de esas sustancias. Los señalamientos forman parte del proceso judicial y no equivalen a una declaración de culpabilidad.
Inicia el procedimiento de extradición
La captura ocurrió en La Ceiba, ciudad de la costa caribeña hondureña. De acuerdo con la información divulgada por las autoridades, agencias de seguridad de Estados Unidos, incluida la DEA, colaboraron en el operativo.
Un juez de extradición de primera instancia programó una audiencia de información para el sábado 7 de noviembre a las 14:00 horas. En esa diligencia, Mejía Fúnez conocería formalmente los cargos que sustentan el requerimiento estadounidense y los pasos del procedimiento hondureño.
Las autoridades hondureñas lo describieron como uno de los principales presuntos narcotraficantes del país y le atribuyeron posibles conexiones con redes criminales de Colombia y México, incluido el CJNG. La responsabilidad penal por los delitos que se le imputan deberá determinarse ante los tribunales.
Con su detención, sumaban seis los hondureños capturados con fines de extradición durante 2026, según la información difundida sobre el caso. La solicitud de Estados Unidos deberá continuar su trámite conforme al procedimiento judicial de Honduras.

