El papa León XIV recordó a las víctimas de la guerra y pidió a quienes tienen el poder de detener los conflictos que escuchen el dolor de las familias. Lo hizo el lunes 2 de noviembre de 2026, durante la misa por el Día de los Fieles Difuntos en el cementerio del Verano, en Roma.
En su homilía, el pontífice dirigió una oración por quienes perdieron recientemente a un ser querido, en particular por las víctimas de la violencia de la guerra. También pidió que las lágrimas de madres, niñas, niños y personas mayores conmuevan las conciencias de quienes pueden hacer callar las armas.
Las Bienaventuranzas y el recuerdo de los difuntos
León XIV repasó las Bienaventuranzas y destacó la frase «Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados», que relacionó con el sufrimiento de las personas afectadas por las guerras. La celebración reunió a fieles en el cementerio romano, pese a la amenaza de lluvia.
Antes de la misa, el Papa se detuvo a rezar ante una tumba y dejó un ramo de flores blancas y amarillas. En la homilía también recordó a san Francisco de Asís, en el octavo centenario de su muerte.

