A partir del 3 de noviembre de 2026, los celulares no podrán usarse durante la jornada escolar en planteles de educación básica de México, incluido el recreo, salvo excepciones como emergencias o actividades pedagógicas autorizadas. Para coordinar llegadas y salidas sin mensajes durante clases, las familias pueden configurar alertas de ubicación, como las que ofrece Life360.
La medida restringe el uso de los dispositivos; no significa necesariamente que los estudiantes no puedan llevarlos. La Secretaría de Educación Pública contempla excepciones para situaciones de emergencia y actividades educativas planeadas por docentes.
Cómo funcionan las alertas de llegada
En Life360, las Alertas de lugar permiten recibir una notificación cuando un integrante de un Círculo llega o sale de un sitio configurado, como la escuela o el hogar. La familia debe establecer los lugares y horarios, y habilitar los permisos de ubicación.
La notificación puede llegar sin que el estudiante abra la aplicación o envíe un mensaje. Sin embargo, el teléfono necesita estar encendido, contar con conexión y conservar los ajustes necesarios para compartir la ubicación. Por eso, una alerta automática no debe considerarse una confirmación infalible.
La plataforma combina señales de GPS, Wi-Fi, redes móviles y sensores del dispositivo para estimar la ubicación. El resultado puede depender de la señal disponible y de la configuración del teléfono.
Ubicación compartida con acuerdos familiares
Además de las alertas de llegada y salida, Life360 ofrece Seguimiento en Vivo para compartir un trayecto elegido por la persona que lo realiza. También incluye funciones como SOS, detección de accidentes y mensajería.
Antes de activar estas opciones para menores, conviene acordar quién podrá consultar la ubicación, en qué situaciones se compartirá y cómo cambiarán las reglas conforme los hijos ganen autonomía. La tecnología puede facilitar la coordinación, pero no reemplaza los procedimientos de la escuela para emergencias, cambios de horario o recogidas.
La entrada en vigor de la restricción es una oportunidad para revisar las rutinas de comunicación familiar. Las alertas pueden reducir la necesidad de mensajes durante la jornada, siempre que su uso respete la privacidad y se acompañe de acuerdos claros.

