El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, afirmó el viernes 6 de noviembre que el anunciado fin de la ayuda militar estadounidense refleja la fortaleza de la relación bilateral y representa un paso de un modelo de asistencia a uno de asociación. Su respuesta llegó tres días después de que el presidente Donald Trump dijera que Estados Unidos dejaría de aportar cerca de 4 mil millones de dólares anuales a Israel antes de que termine 2026.
En un comunicado de su oficina, Netanyahu sostuvo que el cambio muestra la capacidad de ambos países para adaptar y mantener su relación. También dijo que Israel ha utilizado la ayuda para defenderse y enfrentar a adversarios que, según afirmó, amenazan a Estados Unidos y a Occidente.
El alcance del cambio aún no está definido
El anuncio de Trump se refiere a una asistencia cercana a los 4 mil millones de dólares por año. El memorando vigente entre ambos países, firmado en 2016, contempla 3 mil 800 millones anuales durante el periodo de 2019 a 2028; por ello, la fecha y la forma en que se modificaría ese esquema siguen siendo puntos relevantes.
La declaración de Netanyahu presentó el cambio como una evolución de los vínculos entre Washington y Jerusalén, pero no detalló qué mecanismos sustituirían la ayuda ni cómo se instrumentaría la transición. La decisión también enfrenta límites institucionales: el Congreso estadounidense tiene un papel en el financiamiento y en cualquier cambio al marco de asistencia.

