Rusia y Ucrania concluyeron este viernes 30 de octubre una misión humanitaria conjunta en Oleshki, ciudad de la región de Jersón ocupada por Rusia, durante una tregua temporal que permitió evacuar a residentes hacia zonas bajo control ruso o ucraniano y entregar ayuda a quienes decidieron permanecer en la localidad.
La operación se realizó con alrededor de 25 autobuses y contempló el traslado de más de 750 personas. Las rutas de entrada y salida fueron despejadas previamente de minas para facilitar el paso del convoy humanitario.
La misión fue coordinada por los defensores del pueblo de Rusia y Ucrania, Yana Lantrátova y Dmitró Lubinets, quienes estuvieron juntos en Oleshki durante la atención a los habitantes y la supervisión de las labores de ayuda.
Los civiles que eligieron trasladarse a territorio bajo control del Gobierno ucraniano salieron de Oleshki hacia Anapa, en la región rusa de Krasnodar. Desde allí, el plan contemplaba continuar por Bielorrusia y entrar a Ucrania para evitar el cruce directo del frente de guerra.
La cifra de personas destinadas a zonas bajo control ucraniano permaneció sin confirmarse. Una estimación inicial de 527 evacuados fue rectificada posteriormente ante la falta de datos exactos.
La tregua local comenzó esta semana tras la mediación de la primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, y fue establecida para permitir la llegada de asistencia y la evacuación de civiles. El acuerdo abarca Oleshki y otras zonas de la región de Jersón.
El cese de hostilidades está previsto hasta poco antes de la medianoche del domingo al lunes. Hasta ahora no se ha anunciado una extensión, mientras persisten advertencias sobre la posibilidad de que los combates se reanuden después de la pausa.

